Bosques de castaña

Castañas con su erizo








UN TROCITO DE
ALMA DE BOSQUE

Es la simbiosis entre naturaleza y artesanía donde Cuevas encuentra su condición de “diferente”, firme en su empeño de mantener vivo un testigo culinario tan cargado de historia, un verdadero “trocito de alma de bosque” llevado hasta la máxima expresión sensorial.

La magia de este producto proviene tanto de sus orígenes como de su proceso de elaboración. Apenas una decena de las más de 80 variedades de castañas que se encuentran en los bosques gallegos son aptas para elaborar Marron Glacé. Estas son sometidas a una rigurosa selección, atendiendo a criterios organolépticos y morfológicos. Sólo unas pocas serán susceptibles de someterse al proceso de metamorfosis que las elevará a la categoría de Marron Glacé.

La castaña, una vez seleccionada, se expone a un delicado y espinoso proceso de pelado mediante vapor de agua, para el que se requiere una compleja dotación de tecnología específica. Posteriormente, se confitan individualmente mediante un lento proceso de ósmosis en un néctar, para terminar embelleciéndolas con una fina y crujiente cobertura de "Glass" perfumado a la vainilla.

Un delicado tratamiento que se extiende a lo largo de 240 horas de paciencia, entrega y perseverancia y que justifica visiblemente el auténtico carácter y bondad de este esmerado producto.








Marron Glacé a vapor

pelado a vapor



Marron Glacé pelado a fuego

pelado a fuego



Marron Glacé Glaseado

glaseado





EL PROCESO

Somos una de las pocas empresas en el mundo que dispone de una doble tecnología de pelado a fuego y pelado a vapor, para cubrir sin excepción toda la demanda del mercado de productos derivados de la castaña.

El delicado tratamiento de pelado mediante vapor de agua al que se exponen las castañas destinadas a la elaboración de Marron Glacé, garantiza la integridad del fruto, un paciente y laborioso proceso que deja en manos de personal especializado la difícil tarea de retirar manualmente la piel interior inevitablemente adherida al fruto, todo ello para evitar agresiones a su estructura.

Las castañas destinadas a la elaboración de conservas, son tratadas mediante un proceso de pelado mediante hornos de fuego. Cuevas destaca por la alta productividad y eficiencia de esta línea que incorpora la más novedosa tecnología con una capacidad de producción de 40.000 kg/día.